Seguramente no es un buen momento para la creación literaria, pero se dice que a algunas personas la inspiración les asalta por la noche, y de todas formas lo bueno de utilizar para mi empresa un ordenador portátil, de teclas bastante silenciosas y sin el ruido de los entresijos de una máquina de escribir, es que no molesto a mis vecinos, en cuanto a los lectores del blog, en principio lo leerán cuando tengan tiempo, de modo que no les debería afectar lo intempestivo de esta hora, que a la velocidad a la que yo escribo será más intempestiva aún cuando lo haya terminado.
La razón de mi súbita necesidad de escribir ha sido el descubrimiento de algo. En realidad es algo que ya había descubierto, pero la sensación, al repetirse, ha sido más fuerte de lo que he podido soportar y me ha llevado a componer esta confesión. Hojeando los blogs de mis conocidos me he dado cuenta de una diferencia fundamental entre mis textos y los suyos, no me abandona la extraña impresión de que, además de decir exactamente lo que quieren decir, terminan las frases que empiezan como se deben terminar, y de alguna manera dejan algo que se podría llamar "buen sabor de boca". La sensación de que todo está en su sitio y es como debe ser.
Siento avisar a todos los lectores de que este blog no tiene el mismo efecto. Me temo que la mayor facilidad que pone para su comprensión es que esté escrito sin faltas ortográficas, jamás llega a ninguna conclusión definitiva y las frases acaban según se me ocurre. Creo que es bastante turbulento y que resulta difícil sacar algo en claro. Si alguno opina lo contrario, puede que le haya engañado. Mis más sinceras disculpas. En estos tiempos que corren la claridad es lo mínimo que se puede ofrecer desde un espacio como este.
Después de esta disculpa, no podía faltar el aviso de que, a pesar de la mala conciencia que me provoque, seguiré escribiendo en este blog. No he llegado a pensar seriamente en dejarlo, a pesar de los quebraderos de cabeza que pueda acarrear a otros; hasta tal punto llega mi vileza. Lo cierto es que me sienta bien. Este fenómeno de los blogs tiene su gracia, antes normalmente si escribías y querías que alguien leyera tu creación tenías que ir y enseñárselo, uno por uno, con los problemas de difusión que ello suponía. Este maravilloso invento te soluciona la distribución de ejemplares, y además sin el arboricidio que supone hacer copias en papel. Quizás ahora la gente escribe más gracias a ello; es difícil de saber porque seguramente las fuentes escritas antes de la generación google están desperdigadas y guardadas a buen recaudo por sus autores en todo el mundo.
Parte de lo que uno escribe permanece en secreto. Se puede escribir sin publicar, sin embargo a la larga aparece la necesidad de compartir algo de lo que se escribe. Es un fenómeno peculiar, pero sucede de esta manera. Con la lengua oral es más sencillo, es la verbalización del pensamiento inmediato, si te callas en un momento, el instante no se repite y tu frase no toma cuerpo, pero la palabra escrita es permanente. Sólo por escribir ya dejamos constancia de nosotros, ¿por qué se hace necesario el reconocimiento ("acción y efecto de reconocer o reconocerse"-RAE) de otros?
Puede que sea la necesidad de comunicarse, sin duda la expresión oral es mucho más rica en cuanto a la paralingüística, pero la escrita permite organizar mejor el pensamiento antes de expresarlo, y cuidar la forma para no lastimar al lector. Escribir requiere una reflexión que se hace difícil hablando.
A veces es difícil hablar, y más todavía escribir y leer. Y hacerlo bien parece toda una hazaña. Me pregunto si en algún momento llegaremos a entendernos entre nosotros, pero mientras no lo conseguimos, no está mal seguir intentándolo. Está bien escribir para intentar comprender o sólo por escribir. Hay escritores (como hay personas) más o menos amenos, más o menos agradables, pero en principio para escribir todos tenemos capacidad, y después de pasar el duro proceso del aprendizaje de esta habilidad-que no por quedarnos ya un poco lejano tiene menos mérito-, ¿qué mejor manera de amortizar el esfuerzo que desarrollando esta tarea?
Supongo que este es mi alegato a favor de este blog y de mi escritura. Sé que no es un tema tan serio como me pareció al principio, pero si no lo escribo no me quedo tranquila. En fin, vamos haciendo.
*El título no tiene mucha relación con el tema, pero a falta de otro mejor lo voy a dejar, con vuestro permiso. Como mínimo es algo que considero cierto. Además encierra otra disculpa por el hecho de que a pesar de lo que escribo en el blog, algunas entradas separadas en el tiempo pero bastante voluminosas, no siempre estoy segura de estar comunicando demasiado. Espero que estos textos no estén demasiado vacíos, pero a este respecto no siempre las tengo todas conmigo...
viernes, 14 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
jueves, 22 de abril de 2010
martes, 6 de abril de 2010
Un pensamiento
Pensando sobre la creatividad y el arte en estos tiempos que corren, tras echar un vistazo (en plan "poco y aprisa" como diría mi hermano pequeño, y por Internet además) al prefacio de El retrato de Dorian Gray, me llamó la atención una frase: "Todo arte es completamente inútil".
Una vez cubiertas todas las necesidades básicas, o al menos cuando alguien considera cubiertas sus necesidades básicas, la persona tiende al arte, ya sea a consumirla o a producirla (son dos términos mercantilistas, pero en este contexto se deben tomar literalmente, consumir en el sentido de la alimentación y producir debe verse como la labor artesanal que ha sido a lo largo de la mayor parte de la historia). Los Neanderthales y los hombres de Cromagnon ya adornaban sus herramientas, usaban joyas y pintaban en las paredes, desde entonces, sólo ha habido evolución de las técnicas, y alguna que otra revolución de estas.
El arte generalmente no tiene una aplicación práctica, al margen de la arquitectura, pero sobre esta se podría decir que más que de un arte se trata de una ciencia para producir estructuras útiles decoradas; los edificios tendrían (tienen, no es tan difícil encontrar edificios horribles) la misma función si fueran feos, pero los grandes arquitectos triunfan por su capacidad de aunar utilidad y belleza, de esta manera convierten en obras de arte sus construcciones, con lo que la utilidad de estas pasa a ser un simple accesorio, de la misma manera que un cuadro puede servir para esconder una caja fuerte en una pared (en ambos casos es necesario tener una mentalidad más artística que práctica para comprender la relación, de lo contrario es inevitable que se entienda al revés).
El arte es inútil, pero necesario. Desde el principio de la humanidad ha habido artistas. Estos personajes tienden a ser respetados en su sociedad, y a veces poderosos. Sus obras contienen realidad pero intentan superarla, el arte está por encima de la realidad, es más perfecta, más hermosa o por lo menos, más lógica. Para convertirse en arte, la realidad tiene que pasar por el tamiz del artista que es, al fin y al cabo, humano, pero consigue una obra que esté por encima de su materia prima y de sí mismo. El deber del artista es no estar a la altura de su obra, de lo contrario, la obra ha de ser por fuerza mediocre, como todo ser humano.
La cuestión es, si el ser humano es la obra maestra de una consciencia anterior, esta consciencia no puede estar a la altura del ser humano. El hecho de que esa consciencia y el ser humano fueran considerados iguales o incluso el ser humano fuera inferior supondría para la primera artista una creatividad tarada, si el ser humano es capaz de crear obras que lo superan, ¿cómo es posible que su creador no?
Es para pensárselo. Los mayas creían que los hombres fueron creados primero de barro, luego de madera y finalmente de carne y hueso (Popol Vuh, capítulo 3, merece la pena). En los dos primeros casos los hombres terminaron destruidos (sobre todo en el segundo, con auténtica saña) porque no podían llevar a cabo la tarea que sólo a ellos les había sido encomendada, la de adorar a sus dioses. Se parece a la actitud que se suele asociar con los artistas que destrozan las obras propias que no les gustan, agobiados por su impotencia.
No es un ejemplo de la Biblia, pero en los tiempos que corren se puede aplicar a la religión católica. Se supone que los hombres de carne y hueso eran capaces de adorar a sus dioses, pero visto lo visto hace falta más que fe para dedicarse a eso, ¿no?.
Una vez cubiertas todas las necesidades básicas, o al menos cuando alguien considera cubiertas sus necesidades básicas, la persona tiende al arte, ya sea a consumirla o a producirla (son dos términos mercantilistas, pero en este contexto se deben tomar literalmente, consumir en el sentido de la alimentación y producir debe verse como la labor artesanal que ha sido a lo largo de la mayor parte de la historia). Los Neanderthales y los hombres de Cromagnon ya adornaban sus herramientas, usaban joyas y pintaban en las paredes, desde entonces, sólo ha habido evolución de las técnicas, y alguna que otra revolución de estas.
El arte generalmente no tiene una aplicación práctica, al margen de la arquitectura, pero sobre esta se podría decir que más que de un arte se trata de una ciencia para producir estructuras útiles decoradas; los edificios tendrían (tienen, no es tan difícil encontrar edificios horribles) la misma función si fueran feos, pero los grandes arquitectos triunfan por su capacidad de aunar utilidad y belleza, de esta manera convierten en obras de arte sus construcciones, con lo que la utilidad de estas pasa a ser un simple accesorio, de la misma manera que un cuadro puede servir para esconder una caja fuerte en una pared (en ambos casos es necesario tener una mentalidad más artística que práctica para comprender la relación, de lo contrario es inevitable que se entienda al revés).
El arte es inútil, pero necesario. Desde el principio de la humanidad ha habido artistas. Estos personajes tienden a ser respetados en su sociedad, y a veces poderosos. Sus obras contienen realidad pero intentan superarla, el arte está por encima de la realidad, es más perfecta, más hermosa o por lo menos, más lógica. Para convertirse en arte, la realidad tiene que pasar por el tamiz del artista que es, al fin y al cabo, humano, pero consigue una obra que esté por encima de su materia prima y de sí mismo. El deber del artista es no estar a la altura de su obra, de lo contrario, la obra ha de ser por fuerza mediocre, como todo ser humano.
La cuestión es, si el ser humano es la obra maestra de una consciencia anterior, esta consciencia no puede estar a la altura del ser humano. El hecho de que esa consciencia y el ser humano fueran considerados iguales o incluso el ser humano fuera inferior supondría para la primera artista una creatividad tarada, si el ser humano es capaz de crear obras que lo superan, ¿cómo es posible que su creador no?
Es para pensárselo. Los mayas creían que los hombres fueron creados primero de barro, luego de madera y finalmente de carne y hueso (Popol Vuh, capítulo 3, merece la pena). En los dos primeros casos los hombres terminaron destruidos (sobre todo en el segundo, con auténtica saña) porque no podían llevar a cabo la tarea que sólo a ellos les había sido encomendada, la de adorar a sus dioses. Se parece a la actitud que se suele asociar con los artistas que destrozan las obras propias que no les gustan, agobiados por su impotencia.
No es un ejemplo de la Biblia, pero en los tiempos que corren se puede aplicar a la religión católica. Se supone que los hombres de carne y hueso eran capaces de adorar a sus dioses, pero visto lo visto hace falta más que fe para dedicarse a eso, ¿no?.
sábado, 13 de marzo de 2010
Invest Green
Un vídeo publicitario, pero que tiene su gracia, sobre dónde va el dinero invertido.
How Your Money Works from MUSCLEBEAVER on Vimeo.
martes, 2 de febrero de 2010
Hope there´s someone
Acabo de encontrar esta canción, la escuché en Españoles en el Mundo de hoy mismo, y además aparecía en un anuncio de Massimo Dutti de hace años. Es bonita, algo triste quizás, trata sobre la soledad o el miedo a quedarse solo (al menos así es como la he entendido yo). Me gusta especialmente el hombre cantando solo, con el único acompañamiento del piano, que no hace más añadir unas pocas notas que terminan de redondear la canción y hacen que suene más musical que cantado a capella.
Si no la conocéis, espero que no os defraude. ;)
Si no la conocéis, espero que no os defraude. ;)
jueves, 3 de diciembre de 2009
La vida interior de la célula
El vídeo nos lo pusieron en clase de biología celular, está hecho por ordenador, lo que se ve no es real, pero aún así es fascinante desde mi punto de vista. Dura tres minutos y lo he subtitulado para saber qué es lo que se está viendo (yo no identificaba todo lo que aparece en las imágenes) y porque algunas de las cosas al recibir nombre parecen pasar del plano de la ciencia ficción a la realidad.
La vida interior de la célula
Todo esto existe y se encuentra dentro de la mayoría de nuestras células.
La vida interior de la célula
Todo esto existe y se encuentra dentro de la mayoría de nuestras células.
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